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Alas en reposo.

Momentáneamente no sufro ningún algoritmo sentimental porque las tornas han cambiado de país al ver a unos ojos luchando por la esclavitud de un corazón que no late más deprisa porque no puede. Suena bastante trágico -las cosas como son- que el sufrimiento pase de generación en generación como un virus al que solo podemos matar atrayendo a otra persona retractada de promesas hasta los huesos.
Con lo bonito que es caer y pensar que aprender del error es enamorarse un poco más y como dios manda, con los pies sobre el volante, las macetas a salvo del diluvio internacional que el día mundial de los inocentes trae a casa por navidad. Hasta cuando nos refugiamos en los refugiados entendemos de plenitud y ponemos cachas al olvido de cosas que nos influencian la vida de acciones contradictorias a lo que nuestros padres nos enseñaron.
Y que a veces, no está mal decir si, que sobra un poco el decir no cuando quedarse un ratito más es el delito más bonito que tu alma cumple en cadena perpetua.
Tres pájaros de un tiro y yo pagando impuestos por lo sensiblón que soy. Nos da por mirar a lo lejos, allí donde no alcanza el viento para acercarte a algún sitio cuando no quieres moverte. Que vengan ellos, que venga quien quiera: pero que se quede.
Me ha costado la existencia asimilar que hay rostros que no se reflejan en los espejos, fuera de los mundos de vampiros y las historias absurdas de los chupasangre. Estoy despellejando por la espalda y ahora soy más vulnerable a los navajazos, a las entradas sin copa y a las noches en vela más que apagada. Cuando miras al río te preguntas si la corriente querrá llevarte de veras hasta el otro lado y si éstos están de acuerdo en cuanto a las fuerzas de represión, a nadie le gusta hacer daño -que os lo creéis-.
Alguien os preguntará por la calle si seguís abrazados a los osos de peluche, si os acordáis de cómo se hacía un avión de papel: ese que queríais que cruzara el mundo y no se despegaba ni tres metros.
Alguien susurrará una canción que te encantaba hace mucho en un ascensor.
Alguien vendrá con todo, alguien que sabe, alguien que corta, alguien que vuela.
Alguien os destrozará la vida.
Y os dejará en el suelo.

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