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Elástima.

Aquí estoy.
Mudando la piel para poder dejarme los huesos.

Dime si la libertad no tiene algo que ver
con ahuecar la tierra para dejar crecer al charco.
Y ya, al final del todo, saltar si quieres.

No debo pesar más de media vida.
Una señora me ha gritado valiente.
Tres de ellas se han arrodillado ante el cobarde.

La puerta se ha encasquillado,
al igual que los gatillos que disparan tus palabras.

No hay más mudo que aquel que ya lo ha dicho todo.
Si fijáramos un plan para salvar al mundo;
huiríamos, ¿verdad?

Huiríamos lejos, lejos de todo lo que no hemos matado.

Apadrinemos al poeta
que no podremos sacar de dentro.

Oremos por los adioses.
Enajenar al ser no es más que exprimir la derrota.

Estirarla
taaaaaaaaaaaaaannnnnnnnntttttoooooooooo,
que se hasta que se vuelva

i
rre

pa


ra




ble.

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