Ir al contenido principal

Día mundial de la Poesía.


Hace unos meses escribí un poema destinado a otro. La complejidad que existe y requieren los términos abstractos y los sentimientos que pueden manifestarse ante la oposición de la vida.

Lo inerte siempre ha sido menos frágil en manos de un tercero, así que yo espero que os confundáis de habitación y esta noche os quedéis a dormir en un recital.

Os lo dejo por aquí:

''He compuesto un poema
que trata de cómo escribir un poema
sin saber cómo se escribe un poema.

Me infieren a la cabeza nociones
sin tenerlas, sin ser mías,
solo las transcribo en playback.

Las ideas no son del ser humano,
es un ente imparcial quien las emite.
Sacrifica formas psicodélicas de contagiar
la grandeza que se palpa
con el filo más agudo de la mente.

No somos intelectos pensantes
sino aparatos multimedia,
cacharros cargados de amnistía.

El ser humano es el culpable de que el perdón exista.

Escribir un poema es delgado, delicado,
«que bran ta ble».
Tan versátil como acariciar una mariposa.

Escribir un poema es otro,
disyuntar entre caras de moneda
cuando ambas mitades valen lo mismo.

Yo escribo este poema recitando el poder,
cantando el papel y desenvainando el carboncillo.

Extraigo el dolor y el diluvio,
amortiguo el cansancio y la impotencia.
Mimo al equilibrio y abrazo al ingenio.

Desde que escribo duermo en la calle,
visito constelaciones rurales
y apago la pobreza.

Desde que escribo echo de más
para que nunca falte.

Cuando no escribo
el poema es quien me llama,
es quien me seduce y ostenta,
quien me descolla y me expone.

Escribir un poema es poca broma,
poca gracia,
poca risa,
poca prestancia.

Escribir un poema es cojonudo,
satisfactorio,
congratulación,
fuegos artificiales.

Lamento haber leído cosas sobre los poemas;
porque ahora sé cómo se llaman,
donde viven y mueren,
cuánto sufren y se divierten.

Sé de orejas
que celebran la coincidencia
y de cabezas que migran al desacierto.

Ojo por diente y todos leones.
Diente por ojo y todos huracanes.

No apodo al trabajo
admirable,
pongo nombre al desencanto.

No espero a la comprensión,
me voy antes de que implore.

No sé escribir un poema
que dicte verdad,
que erupcione algún «soy yo».

Mi poema no es nadie que no quiera ser,
pero siempre serán todos y cada uno
de los que odien serlo.''



Gracias por estar y espero que sigamos disfrutando juntos este día y su contenido. Iré subiendo más cositas de todo tipo, nos leemos muy pronto <3

Comentarios

Entradas populares de este blog

A mi pesar.

 Me ha tocado ser indeleble. Adoptar al viento por la envidia del levante y la ley de la atracción que supone manejar el campo de visión que se me otorga a casi trescientos sesenta grados. Nunca tengo la periferia cubierta del todo. Siempre hay un atisbo, un espejo en ángulo muerto, un visor retro que me dice hasta cuándo estuve y la escala del cómo.  Ahora me ha dado por diseñar gráficos para comparar mi vida y obtener las malditas analíticas de cuánto he mejorado desde que nos despedimos. Lo jodido es que lleva casi un año sin actualizarse porque no tengo tiempo para pararme a pensar. Estoy mejorando, pero no sé medir la velocidad ni los peldaños. No sé en qué flaqueo ni lo que supero con creces. Mi vida es una expectativa. La realidad es que estoy cómodo, no sufro de más pero no dejo de sentirme insuficiente. La diferencia es que es muy diferente. Antes tendía a echarme a llorar y ahora suelo atenuar la importancia hasta alterar la indiferencia que me causa con respecto al ...

La rueda.

Me niego a pensar que no. Quiero decir, en la posible ficción que se crea en tu rubor y mi asfixia. No puedo ejercer con tanto jugo. Hace unos días, pensaba en los demás, en sus ojos. En lo que ven, lo que captan, lo que observan. Y no son tan capaces como nosotros. Porque si tiro más del hilo, encuentro una punta anudando a otra, un extremo consolando a su reverso. Y no es así como las distancias se plantean. Hay veces que uno las atora, las diversifica de tal manera que uno conversa con la interperie y uno reflexiona a gusto del consumidor. ¿Cuánto tiempo debemos mirarnos? Un segundo, uno, y ya han pasado veinte. Si intento materializar el éxito que supone pasear en ti, con tus puentes y cornisas, mantendría un fin arquitectónico y una deuda posiblemente insaciable hasta el resto de mis días. Me refiero, esta atracción ya no cabe en mi mesita de noche. Me devuelvo al lugar donde empecé y me dibujo, sentado, mientras te explico cómo funcionan los literatos y el romanticismo, que el si...

Letras es cuarentena.

Hay un sonido monótono que, alba tras alba, ilumina la oscuridad de la calle. Podría decirse que se esconde entre las ruedas de los automóviles y nos da a elegir entre la acera y la calzada. Ambas están empapadas del mismo frío que disfraza a la atmósfera. El silencio no necesita armas de cuchillo ni fogueo precipitado, antes de pulsar cualquier gatillo, ya podría haber matado a algunas personas. Los días son interminables pero insuficientes, como si nuestra necesidad llevara el mismo nombre de la persona que la condenó. Agachando la cabeza vi a un hombre paseando a su perro y, si la levantaba, veía un sueño hecho pesadilla. Días comunes como ningún otro, en los que el sol tiene miedo a asomarse si no ve a nadie y donde las nubes no dibujan figuritas, ya que el viento no las lleva a ninguna parte. Hacía un día precioso y no había nadie para cuestionarlo.  Para que un segundo pasase, debía presentarse como perdido y las ventanas, eran cárceles de amor y creativ...