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Ser para alguien sólo cuando a ese alguien le apetece ser para ti.

Supongo que así son las cosas fáciles y sin complicaciones: que te encantan y justo antes de llegar a ese punto de aborrecerte cogen, y desaparecen. Hace mucho tiempo que esperaba vivir algo así para ver cómo se sentía ser para alguien sólo cuando a ese alguien le apetece ser para ti. Pero nunca sospeché que me acabaría gustando este estilo de vida. O de no-vida. O de qué coño se yo.. La única verdad absoluta que defendería a muerte ante el mismísimo Descartes es la de que estar solo es un poco más fácil cuando alguien viene a compartir su soledad contigo, aunque el secreto del éxito de una conexión así reside en que los integrantes sólo se pueden rozar con el dedo corazón. Y eso ya nos complica la aventura.

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