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La abstinencia del escritor.

He cambiado siete veces el tipo de letra porque no era la recomendada por algunos especialistas. Ya que, dependiendo de lo que escriba, me va a sugerir unas emociones u otras debilidades. No quiero otra que no lleve tu nombre. Me pasa mucho que no consigo idealizar el camino que mis palabras deben tomar para llegar a ese final. Inesperado quizá. No lo sé, pero anhelo una conclusión leve, sin rasguños, que cale dentro del alma que sabe saborear lo infinito. Tal vez pretenda hacerte pensar que escribo porque tengo motivos para hacerlo y, en realidad, casi siempre suelto una excusa diferente. Le temo a la lectura tardía por el nivel de caducidad de los sentimientos, a la frescura que se encierra en la sangre que quiere hervir, pero no encuentra calor en el cuerpo que la posee. Al fin y al cabo, nuestros vasos sanguíneos se colman por la de veces que hemos sangrado. Pertenecer a un círculo de imaginadores nunca fue mi vocación, pero luego recuerdo que también hay volcanes que no volverán a...

Corazón abierto.

Más largo es el tiempo del olvido que el preámbulo que todo lo puede parar. Insisto en la exquisitez del sabor de tus labios cuando paso cerca, lejos, qué se yo. Casi me cuesta imaginar lo obsceno de un contorno plegable y aburrido, nítido y capaz. Porque tú, querida mariposa gris, no estuviste nunca preparada para llevar los colores que pesan como años, que amanecen como soles y sobretodo, mente incapaz, hábitat de murciélagos, haces que el milagro cobre la pena que más vale. Me reitero a lo anterior, a lo largo que era el olvido una vez torcido en el nudo interno del pensamiento, donde los arcabuces sanan y las rosas hieren, donde no hay más que un atónito dejándose llevar por el placer. Y al final de todo, del túnel, del paseo, del camino; habrá un sostén que resbale y huya, que abrace y muera. El sostén del mundo en el que te regocijas cuando está la vida tan tumbada que las rectas la envidian, sin rencores ni odios que sustenten mi escritura. No te quise por fama alguna ni monedas...

Recipientes.

 Hoy me ha saltado la alarma a las cinco de la mañana y no he sabido qué hacer con las diecinueve horas restantes que tiene el día. Amanecer temprano es cosa de las nubes, los pajarillos y las odiseas. No tengo una excusa para lo que, al fin y al cabo, me sostiene cuando creo mantenerme en pie. Hace muchísimo tiempo que la quiero y me dice que la quiera aún más, pero luego le suelto que no puedo hacerlo más fuerte y me siento vulnerable y traidor: siempre consigo hacerlo mejor. ¿Dónde está el límite que engloba al amor físico, abrazando al espiritual y formando una nebulosa con lo mortífero y astral? ¿A dónde van esas ráfagas de conciencia y lealtad que juramos un día y a día de hoy seguimos conservando? Parece ser que lo que un día cosechas dura para toda la vida, pero eso es porque la entrega es más grande que la recogida. Una vez me dijeron: no siembres donde sabes que no vas a recoger nada. Y os diré una cosa: tengo más cosas conseguidas que por conseguir. Mientras pueda seguir...

Intangibilidades.

Me duele en el alma saber que hay vientos que van en contra de la marea. Decir que el desastre es culpa de la Luna es promulgar el odio hacia la parte que sana, aludiendo un gesto múltiple de caricias que decretan nuestros lamentos. Me gustaría que el papel fuera herida y el bolígrafo sangre, para así hacer con las vendas lo que el amor sustrae del trapo sucio. Lo que los ojos tapan no se descifra con testimonios de poca monta, solo el cuerpo sabe por qué y de qué manera se siente atraído por los otros celestes. Ser o no aurora boreal, de esas que ya no quedan, es igual que pulir de piel sobre la que está a punto de morir, ya que mudar la piel es la referencia que a todos nos cuesta aceptar. Preferiría decir que sí a vender penurias, porque lo una vez llorado no se vuelve a destapar con nada. Quiero decir que, el llanto, de alguna manera u otra es la gota que colma los mares, porque las nubes son parte del odio y del fraude que otros causaron en el camino, pudiendo generar gestiones in...

La inexactitud de lo efímero.

No sabéis lo satisfactorio que es promulgar por el mundo tus propias ideas, sentimientos y emociones. Esta mañana me han llegado algunas copias del libro que he autopublicado en Amazon. Todo el esfuerzo de la impresión y de la maquetación, las noches largas pensando en cómo habrá quedado y si gustará el resultado al final de todo.  La cosa es que gracias a la vida no he pasado por esto solo, tengo que agradecer la mitad del trabajo a mi novia, que siempre ha estado a pie del cañón para impulsarme hacia lo más alto. Y sé que si alguna vez caigo, estará preparada con los brazos abiertos para cogerme. Es una de esas cosas que solo pasan una vez en la vida, y esta es la mía. Los libros han llegado justo hoy y no he parado de mirarlos frente a frente, por los cuatro costados y en su interior. Siempre me detengo en los puntos flacos y fuertes, así como en el conformismo que mi persona produce al ver que la mitad de ellos ya tienen dueño. Me apasiona ver que tanto mis amigos como otros le...

Primeros trazos.

Antes hay que coger el calvario y llevarlo a otro nivel. Fundamentalmente, tenemos cinco sentidos que perder y otras capacidades cognitivas que no están a disposición de todo nuestro público. El entorno debe influir ante la capacidad creadora y transformarse en el protagonista del desvarío emocional. Las personas que hay detrás de los textos pueden ser culpables, pero raramente son juzgadas. Casi siempre deseamos que un personaje viva y que otro muera, pero dentro de la historia se hace inmortal en la realidad que dibuja el lector. Cuando cogemos una pieza y la partimos en dos, tenemos el mismo puzzle a medio hacer que cuando era una sola.  La ilegibilidad que posee una palabra depende del grado de importancia que le demos, por eso tendemos a pensar que estamos leyendo mientras leemos, cuando lo normal sea convencerse de que estamos viviendo mientras lo hacemos. Quizá en algún momento dejemos a un lado la historia para hacernos partícipe de lo real, porque los libros se cierran con...