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catálogo de personas.

Estoy seguro de que hay personas queriéndose más de la cuenta sin importarles el daño, peso, o casualidad que eso conlleve. Estoy súper convencido, el amor no es algo que se pueda medir y sin embargo le tratamos como a un niño pequeño. Es cierto que tenemos dos partes: la nuestra, y la que regalamos porque creemos que la otra persona la va a tratar o aprovechar mucho mejor que nosotros. También hay dos tipos de miedos: al que tememos y al que no. Y eso os lo explicará alguien sin deciros nada, solo marcando y estando. Soy de los que creen que nos equivocamos cuando creemos que las cosas están bien, porque seguro que podrían ir mucho mejor. Catalogo a las personas como conformistas, nos pongo un cinco en la nota y bueno, está bien. Pero qué sería tener un ocho, un nueve, diez..

Lo que quería deciros es que a veces nos conformamos con un poco de equilibrio porque no queremos meter más peso de la cuenta para que no balancee la cuerda y acabe por romperse.
También soy de los muchos que piden a gritos un cambio, pero no quieren cambiar. Porque me muero de ganas de estar aquí, de reír, de llorar. De cambiar tantísimo de ánimo que ni yo mismo sepa como realmente me encuentro. Porque me pierdo, y seguro que alguien viene a buscarme con una cuerda más resistente que la mía, con una sonrisa mayor, unas manos frías. Un llegar tarde que hace que lo bueno se haga esperar, porque se lo merece.

Y el mundo también se merece algo bonito, vamos a dárselo de una vez.

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