El problema viene cuando dices que si fuera el último día de tu vida te lo pasarías follando, pero hoy no tienes a nadie con quien meterte en la cama. Supongo que es una de las consecuencias de estar más solo que el invierno cuando no corre viento. Y nunca pensé que estaría tan encerrado aquí dentro. Lo que no sé es si me apetece salir o quedarme así toda mi vida. Aquí no hace frío, al igual que cuando me abrazabas mandabas a Noviembre a meterle cuello al verano. ¿Recuerdas que te dije una vez, que jamás iba a olvidar tu risa? Le he puesto tu nombre a mi ventana, para que cuando me vuelva a asomar, el viento me acaricie como lo hacías tú, para que me susurre el vacío lo mucho que me quiere. No sé si podría evitar no tirarme, contigo tampoco lo hice, y bueno.
Hasta que la gota aprenda a colmar, supongo. Se supone que es así de necesario, como el albor trata a los ojos que lo contemplan. Buscando el rasguño de paz, la calada de sosiego. Nunca ha sido nunca. El azar se repite, la judería deshabitada. Intenté encontrar un columpio libre, no un parque vacío. Gusanitos llegan, gusanitos van. Unos mutan, otros matan. Unos flirtean, otros se estremecen. No son tan largos los años. Lleva siendo mentira desde ayer, desde que decidí creer. Desde que dije sí a lo que siempre dije no. Desde que las nubes se encierran a llorar. Desde que el desierto es capaz de ahogarse. Kilómetros de silencio, años luz de oscuridad. Así es la astronomía, un mausoleo de estrellas dignas de haber muerto. Ya casi estoy. Fermenté en la aceptación, calcinado hasta el hueso, como los huracanes se llevan hasta lo que no necesitan. Épocas catalogando momentos, canciones que consiguen sacar el sabor de la desgracia. He pecado, pero aún estoy planteándome si voy...
Jodidamente perfecto.
ResponderEliminar"El problema viene cuando dices que si fuera el último día de tu vida te lo pasarías follando, pero hoy no tienes a nadie con quien meterte en la cama."
ResponderEliminarTouché. Esperemos que no se acabe el mundo hoy...