A nosotros los hijos de puta también nos gusta despertarnos de vez en cuando con unos 'buenos días' en condiciones. Si, ya sabes, no de esos que se dan por compromiso. Y el compromiso, vamos. ¿Dónde se ha quedado eso de 'si quieres algo, búscalo y ve por ello'? En serio, no soporto este mundo y su jodida manera de jugar a hacernos daño. Y lo fácil que serían las cosas si tal vez nos quisiéramos un poco más y pisáramos nuestro orgullo hasta enterrarlo. Cuántas veces nos quedamos a las puertas de algo esperando a que vengan a recogernos, acompañarnos para no caminar sólos, joder. Esperar duele, y si ambos esperamos no nos vamos a encontrar nunca. Nunca llegaríamos, y estaríamos sólos toda nuestra vida. Y mañana volveremos a quejarnos de lo sólos que estamos, pero seguiremos sin hacer nada para no estarlo. Quizá debamos dejar de esperar y empezar a buscar, o yo que sé. De tanto perder, he llegado a perderme a mí mismo. Y si no me encuentro yo, cómo coño váis a hacerlo vosotros. No sé a qué esperáis para salir corriendo, para dejar esa puerta y cruzaros por la calle, chocar las carpetas y zas, magia. Dos perdidos encontrados, joder que bien suena.
Hasta que la gota aprenda a colmar, supongo. Se supone que es así de necesario, como el albor trata a los ojos que lo contemplan. Buscando el rasguño de paz, la calada de sosiego. Nunca ha sido nunca. El azar se repite, la judería deshabitada. Intenté encontrar un columpio libre, no un parque vacío. Gusanitos llegan, gusanitos van. Unos mutan, otros matan. Unos flirtean, otros se estremecen. No son tan largos los años. Lleva siendo mentira desde ayer, desde que decidí creer. Desde que dije sí a lo que siempre dije no. Desde que las nubes se encierran a llorar. Desde que el desierto es capaz de ahogarse. Kilómetros de silencio, años luz de oscuridad. Así es la astronomía, un mausoleo de estrellas dignas de haber muerto. Ya casi estoy. Fermenté en la aceptación, calcinado hasta el hueso, como los huracanes se llevan hasta lo que no necesitan. Épocas catalogando momentos, canciones que consiguen sacar el sabor de la desgracia. He pecado, pero aún estoy planteándome si voy...
Comentarios
Publicar un comentario