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No decir nunca que vas a quedarte siempre.

A nosotros los hijos de puta también nos gusta despertarnos de vez en cuando con unos 'buenos días' en condiciones. Si, ya sabes, no de esos que se dan por compromiso. Y el compromiso, vamos. ¿Dónde se ha quedado eso de 'si quieres algo, búscalo y ve por ello'? En serio, no soporto este mundo y su jodida manera de jugar a hacernos daño. Y lo fácil que serían las cosas si tal vez nos quisiéramos un poco más y pisáramos nuestro orgullo hasta enterrarlo. Cuántas veces nos quedamos a las puertas de algo esperando a que vengan a recogernos, acompañarnos para no caminar sólos, joder. Esperar duele, y si ambos esperamos no nos vamos a encontrar nunca. Nunca llegaríamos, y estaríamos sólos toda nuestra vida. Y mañana volveremos a quejarnos de lo sólos que estamos, pero seguiremos sin hacer nada para no estarlo. Quizá debamos dejar de esperar y empezar a buscar, o yo que sé.  De tanto perder, he llegado a perderme a mí mismo. Y si no me encuentro yo, cómo coño váis a hacerlo vosotros. No sé a qué esperáis para salir corriendo, para dejar esa puerta y cruzaros por la calle, chocar las carpetas y zas, magia. Dos perdidos encontrados, joder que bien suena.

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